Blog

Elementos filtrados por fecha: Mayo 2023

%AM, %29 %353 %2023 %09:%May

DEMAGOGIA

Creo recordar que: Platón y Aristóteles  aseguraron que  la demagogia puede facilitar la instauración de un régimen autoritario adulando al pueblo,  que  elimine a toda alternativa  en una democracia. Más tarde Montesquieu en su tratado, Espíritu de las leyes (1748), que cuando los poderes se encuentran reunidos en una misma persona o corporación  no se darán condiciones para la libertad, “porque es de temer que el monarca o el senado hagan leyes ‘tiránicas’ para ejecutarlas del mismo modo”

El demagogo suele creerse (a parte de sus propias mentiras) dotado de la suficiente autoridad moral  para interpretar los intereses del votante a su manera, estableciendo una tiranía o dictadura personal, para lo que secuestra el poder que el elector le ha concedido. Lo practica  de una manera tan burda como sagaz. Paradójicamente  y con frecuencia, las dictaduras se erigen arguyendo que lo hacen para terminar con la demagogia (y de paso con la democracia y separación de poderes) por el bien de “todos”. 

Pero la democracia moderna, entendida como un sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho de este a escoger y controlar  a sus gobernantes, en su mayoría se convierten  en una suerte  de feudos demagógicos  representadas por idénticos,  que utilizan  a su favor ( por ser alumnos aventajados en el arte del engaño  y hábiles para renovarse en el poder): las técnicas publicitarias y de marketing; la personalización de las candidaturas;  la manipulación de los medios de comunicación de masas, y el nada despreciable  recurso sistemático de la oratoria polarizante, tan absoluta como ambigua: “bien-mal”, “desarrollo-atraso”, “honestidad-corrupción”, “ricos-pobres”, “guerra-operación militar especial”… O a conceptos imprecisos como: "la seguridad", "la justicia", "la paz", “la unión”, “la mayoría”.

El demagogo necesariamente no conduce a las masas hacia la revolución (evolución),  sino que mejor las instrumentaliza para sus propios ideales y provecho  una vez obtenida. No hacia un proceso de democratización, de transformación o mejora del sistema sociopolítico, sino a la instauración de un régimen autoritario y coercitivo del que se convertirá la autoridad indiscutible. Llegados aquí  los mecanismos represivos  se acentúan en lugar de disminuir,  segando la nueva consciencia individual y colectiva que pueda brotar. La intensidad de la siega dependerá: del miedo a oponerse por poder ser represaliado, del grado  de fortaleza de la división de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) que ostente y, por ende, del grado de  libertad de la sociedad que se trate.

 

Publicado en Blog
%AM, %14 %449 %2023 %11:%May

FRAGMENTOS COTIDIANOS

Mediados de mayo. De la hoja de calendario cae de nuevo un domingo. Refresca. Es obra de un peculiar mistral que hurga hasta debajo de la alfombra. Hoy, aun así, no  resulta especialmente insoportable coexistir con él, aunque  resulte una especie de penitencia transigir su azote.

Debo de confesar que hoy el sol luce con todo su esplendor y  se me antoja que  el cielo es de un perfecto azul sin mácula, casi divino.

No existe más que un fingido silencio que corretea por la casa; un sosiego interior en perfecta comunión con la nada. Afuera, a lo sumo, se tejen entre sí  ruidos espaciados por  vacíos generados por el viento. Crecen, estos,  inaudibles, pero surgen con voluntad y voz propia.

Al otro lado de los cristales no existe nada más que movimiento quieto, luz, viento, y un sol que ya emergido desde la misma línea  del horizonte hace horas va alcanzando su cenit.

Publicado en Blog
%PM, %12 %685 %2023 %17:%May

INTENTAR GOBERNAR (la mente)

Se convierte en toda una experiencia  intentar gobernar la nave a través de un  mar arbolado por el efecto de una soliviantada galerna. En mar abierto no existe la protección del malecón que aplaque las olas ni que haga de pantalla al viento. Únicamente el asilo de cuanto está en las manos y en el pensamiento de uno y el asalto de las ondas sumado al azote del ventarrón. Uno otea el horizonte y no ve nada más que oleaje y espuma arrancada de las mismas crestas volar. Se siente exhausto aunque entero todavía. El timón de poco  sirve, tan fuerte es la mar... 

El velero: la vida, deriva, escora, se va de orzada y se endereza como un tentetieso pasado el embate oceánico  para volver a retomar un rumbo; el que sea. Los ojos escuecen  por efecto de  la salitre del agua y enrojecen a medida que pasan las horas. ¡Y como pasan  de rápido y de lento! Tanto es así, que le resulta imposible  describir la sensación, esa dualidad. Y si lo intenta el alma acaba por llagarse como consecuencia de la erosión  que  dejan  los pensamientos: cascadas gigantes, luces y sombras, contra la piel fina del alma.

Publicado en Blog
bottom-logo.png
Me gusta deslizarme entre la música; caricaturizar las sombras y reírme de ellas. Dejar el globo de mi imaginación remontar el cielo
© 2024. Todos los derechos reservados.